CONSEJOS DEL BUEN MONITOR

Como bien sabéis y hemos comentado en otros blogs, los monitores en Layos son nuestro pilar fundamental, esenciales para la organización y el funcionamiento del campamento. Gracias a ellos los campers viven experiencias inolvidables y están entretenidos y protegidos en todo momento. Hay varias prácticas que todo monitor tiene  que tener en cuenta y aplicar con su grupo de niños, distinguiendo lo más adecuado para cada edad.

 

Desde el primer momento lo principal es generar un entorno de confianza. Los niños deben percibir en el monitor una figura de cercanía pero también de respeto. Alguien que pueda ayudarles en momentos de debilidad,  como cuando echan de menos a sus familias, pero también con los que compartir los ratos en los que se lo están pasando genial. También tienen que ser un referente ante situaciones que precisen de consejo o ayuda. Así la experiencia será más agradable para ellos.

 

Para fortalecer la unión de los grupos, es importante establecer un vínculo entre el  monitor y los niños, que les permita apoyarse entre todos. Por ejemplo, al comienzo del campamento, cada grupo elige su nombre y a partir de entonces, trabajarán en equipo. Además, inventarán  un saludo propio que los identifique . Para que los juegos estén siempre presentes, qué mejor que poner una contraseña para entrar en sus habitaciones y que solo la conozcan ellos y su monitor. Con ello se fomenta la diversión y la unidad.

 

El momento de irse a dormir, a pesar de todo el ajetreo del día, suele ser complicado . Lo que más les gusta es quedarse hablando un ratito antes de irse a la cama, y eso los monitores lo tienen en cuenta.  Aunque suele haber juegos nocturnos con todo el campamento, los monitores fomentan en cada grupo el ratito de charla y de compartir las experiencias del día antes de caer rendidos.

 

Como cada niño es diferente y tienen personalidades distintas, los monitores deben tratar de conocerlos desde el principio. Con un poco de psicología serán capaces de hacer que el grupo se adapte a las normas y condiciones del campamento, pero teniendo muy en cuenta las peculiaridades individuales. Esto favorece la relaciones personales y el bienestar de los pequeños, además de la confianza con su monitor.

 

Un tema delicado en el que hay que emplear mucha mano izquierda, son las diferentes habilidades de cada niño. Un buen monitor debe procurar que todos se sientan especiales y  para ello es importante motivarlos en grupo, para que todos se sientan ganadores de una u otra forma.

 

Todos los monitores de LAYOS tienen formación para organizar las actividades del campamento pero también son un referente para los campers durante su estancia. La mejor experiencia es aquella en la que los niños se sienten  libres al estar fuera de su entorno familiar pero siempre con la protección y seguridad que deben ofrecer los monitores.

 

Enhorabuena a todos nuestros monitores y organizadores por el excelente trabajo que realizan!

¿quieres mas información?

Escríbenos y averigua como nos adaptamos a sus necesidades extraescolares